Diabetes al día

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Dr. Carlos Russo
El Misterio de la Consulta Sexológica.PDFImprimirE-mail
Escrito por Dr. Carlos Russo

A veces nos llama la atención que mucha gente vea la consulta con el médico sexólogo como -podríamos decir-  algo esotérico.

Una consulta médica sexológica  en poco difiere de una consulta de cualquier otra especialidad. Lógicamente, haremos hincapié en la respuesta sexual y en las patologías que hayan desencadenado el problema.

Hoy en día se sabe que la gran mayoría de las disfunciones de la erección, tienen un sustrato orgánico. Esto hace que la medicina se vea obligada a capacitarse cada vez más en los problemas de salud que desembocan en una disfunción eréctil.

El interrogatorio  nos aportas datos como la edad, el estado civil y el tipo de trabajo que el paciente realiza o ha realizado si se jubilo. Los antecedentes laborales son muy importantes dado que pueden implicar trabajos de fuerza, trabajos con tóxicos, tareas estresantes, etc.

El paciente que llega a nuestro  consultorio por este cuadro, será interrogado en profundidad acerca de; qué tan severo es el trastorno, cuánto lleva de evolución, si tiene la capacidad actualmente de penetrar o no. Si lo logra, esa erección se mantiene, cae o mejora, existen las erecciones de la mañana o se han perdido. Si se intenta la masturbación, logra cierto grado de erección, la eyaculación, es más rápida que antes, es igual o se ha retardado o incluso no se logra, el deseo sexual sigue estando presente o se ha notado una disminución del mismo.

Es importante saber diferenciar por parte del médico cuando un paciente nos habla de que tiene menos deseo sexual, si eso se puede deber a una disminución hormonal o ser consecuencia del excesivo temor a fracasar  que hace que no se quiera pensar en el sexo.

Si no se tiene en claro esa diferencia se cae en la tentación de indicar hormonoterapia a pacientes que no la requieren, cosa que vemos con altísima frecuencia. Lamentablemente esto también tiene un trasfondo económico pues muchas veces el interés monetario supera al interés científico.

Saber qué tipo de vínculo de pareja existe y como es esa relación tanto en general como en lo sexual es imprescindible.

Los antecedentes, tanto médicos como quirúrgicos así como conocer a fondo la medicación que se está consumiendo en forma crónica, son indispensables para orientarnos  a un  pronóstico lo más acertado posible.

Muchas veces, no existe ningún antecedente patológico por lo menos conocido y eso a veces desorienta muchísimo al paciente quien nos  dice que es completamente sano.

La disfunción eréctil, por si sola puede ser una enfermedad o ser el indicio que nos oriente a buscar una enfermedad desconocida. Esto último, debe quedar bien claro a todos aquellos que consulten.

Siempre interesa saber si el paciente ya ha consultado anteriormente por el problema y si hizo o no algún tipo de tratamiento previamente y qué resultado ha tenido.

Habitualmente el paciente que llega a nuestra  consulta lo hace luego de múltiples fracasos terapéuticos.  Si bien nunca nos dedicamos  a realizar milagros, es una pena que se pierda la oportunidad de consultar seriamente y se pueda esperar una respuesta sincera.

El examen físico es una parte de la consulta que no se debería obviar como suele suceder en el mutualismo. Registrar la presión arterial es un gesto mínimo pero imprescindible.

La auscultación cardiaca y buscar por palpación tanto los pulsos periféricos como los pulsos penianos nos aporta valiosísimos datos pronósticos.

La palpación abdominal buscando el estado anatómico de hígado y riñones, son elementos que no deben faltar en un correcto examen semiológico.

El aspecto físico general de un paciente orienta al médico en la sospecha de infinidad de enfermedades. Nuestros ojos y nuestras manos son herramientas indispensables y tan importantes como el saber preguntar y sobre todo el saber escuchar a una persona que llega con un problema que lo afecta a él y a su pareja, que lo angustia y lo avergüenza  pues toca un área muy sensible en la vida de un hombre.

Por último estamos seguros que aquel que necesite consultar debe saber que las posibilidades de lograr una mejoría siempre están  presentes, pero que no depende solo del médico. Todos deben comprometerse  en el esfuerzo de mejorar, de lo contrario, no se justifica consultar.

Escrito con la colaboración del Pte.  Andrés Saltre.

 

 

 

 

 

 



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