Diabetes al día

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Dr. Delmar Rodríguez
El Paciente con Múltiples PatologíasPDFImprimirE-mail
Escrito por Dr. Delmar Rodríguez

 

Orientación para el paciente y la familia cuando se debe cumplir controles y tratamientos de varias enfermedades simultaneas.

 

Múltiples patologías simultáneas en una misma persona.

Es  frecuente la asociación de patologías simultáneamente en un mismo paciente. Esa comorbilidad en personas mayores, es lo habitual. Es así que el individuo, por nombrar alguna de las asociaciones de máxima ocurrencia, puede ser portador de:

- hipertensión

- diabetes

- artrosis

- reflujo gastroesofágico

- insomnio

- osteoporosis

Cuando cada una de estas patologías es asistida por especialistas sin la intervención del médico tratante, la situación puede ser extremadamente riesgosa para el paciente. Cada uno de los integrantes del equipo de salud especializado con el máximo de su capacitación e intención de proteger la salud, forzosamente y aun por razones administrativas, lo asistirá fragmentariamente.

La persona en cuestión y su familia suelen sentirse desconcertados por una vorágine de procedimientos diagnósticos e indicaciones terapéuticas variadas. En ocasiones no le alcanzan los días de la semana para asistir a las consultas y las fechas coordinada para estudios paraclínicos. Tampoco le alcanzan las horas del día para “ubicar” las tomas de medicamentos. Y sus consecuencias financieras, fonasa o no fonasa, suelen ser devastadores. Queda por recordar los “buenos consejos” de profesionales, familiares, amigos e informaciones bajadas de internet que acentúan más el caos.

El protagonista central -que debiera ser el paciente- puede quedar relegado a un plano secundario atrapado por la maraña de buenas intenciones que lo rodea.

Sugerencias para ayudar a desenredar la madeja.

Tener presente siempre que deberá respetarse el protagonismo central del paciente sus opiniones, sus tiempos y deseos, salvo situaciones con riesgo vital.

Concurrir a coordinar con el médico tratante y jerarquizar el orden de importancia de las diversas acciones diagnósticas y terapéuticas a desarrollar.

En un paciente con la poli patología referida no tiene igual importancia o premura un control de presión arterial o de glicemia, que una densitometría ósea

Si se asiste a la consulta de especialistas diversos, evacuar con cada uno las dudas, y además presentar a cada uno el cuadro completo de la situación.

Las situaciones de descompensación grave se encaran con el paciente internado y  habrá que adecuar las indicaciones al alta para continuar el tratamiento en domicilio

La prescripción médica debe comprenderse cabalmente y si la caligrafía o las abreviaturas no son legibles deberá aclararse antes de retirarse de la consulta.

Cuando se indica medicación vía oral cada 6 horas, y otra cada 8 o cada 12, será preciso consultar si puede realizar tomas simultaneas en mañana, tarde y noche, para evitar que el paciente reciba cada hora o en ocasiones cada media hora, una medicación que podría recibir conjuntamente.

Es preciso también aclarar si se puede o no en cada caso ingerir la medicación con las comidas o deberá alejarse de ellas. O si no tiene vinculo alguno con las ingestas. La contraindicación más estricta refiere a que no se debe ingerir bebidas alcohólicas si se recibe medicación. Pero también es incorrecto suspender la medicación para poder tomar alcohol.

La prescripción medicamentosa fuera de las posibilidades económicas del sujeto puede causar ansiedad y eventualmente abandono del tratamiento porque “me dijo que el que me dan no sirve para nada”. Averigüe, no se quede con una sola opinión.

Las indicaciones dietéticas en general admiten lógicas desviaciones vinculadas con aspectos culturales (costumbres) o familiares (reuniones y festividades) manteniendo la disciplina pero sin fanatismo. Consulte con su médico y la nutricionista la posibilidad de pequeñas transgresiones puntuales.

Evitar acrecentar los temores de las consecuencias de las enfermedades que se padecen. En ocasiones los comentarios o referencias a la evolución de patologías con tratamientos realizados décadas atrás, e incluso sin tratamientos. Atemorizar no brinda beneficio alguno.

Las indicaciones referidas a realizar ejercicio físico serán adoptadas planificadamente y de acuerdo  a la situación del individuo. Una indicación de caminar veinte cuadras diarias puede no ser adecuada en un paciente con sufrimiento doloroso de artrosis de rodilla.

Poner en su justo lugar las opiniones, seguramente bien intencionadas recibidas aun de la fuentes mas capacitadas. No siempre son expresadas teniendo en cuenta la globalidad de la salud y suelen ser enfáticas afirmaciones referidas a aspectos restringidos de patologías específicas.

Actuar con sentido común y progresividad en las sugerencias de conductas de salud. En caso contrario la reacción del individuo suele ser de desapego a la indicación y de daño de los vínculos familiares

Los consejos de salud tienen forzosamente que ser beneficiosos para “toda” la salud de la persona. No son saludables las indicaciones que favorecen un órgano pero afectan otros. Por ejemplo el famoso “vasito de vino tinto diario” puede ser perjudicial  para la Diabetes, el hígado, el intestino, el cerebro o propiciar el reflujo gastroesofágico aunque pueda ser discutible su acción sobre las coronarias. Tampoco significa, en términos generales, que no se autorice beber en ocasiones especiales.

Siempre tener en cuenta que en el ejemplo que analizamos, se trata de situaciones crónicas que merecen atención durante toda la vida, y a las cuales puede agregarse patología aguda intercurrente, como por ejemplo una infección respiratoria alta. Es frecuente que al no ser advertido, el paciente no tenga claro que es posible que deba agregar medicación a la ya indicada, pero no suspender alguna para sustituirla por otra. En todo caso, considerar la jerarquización ya referida.

Emplear siempre el sentido común y la consulta al profesional de salud tratante

A modo de conclusión.

La condición de salud de cada uno de nosotros, de bienestar y satisfacción de vida es responsabilidad individual. Pero tiene influencia en la salud de otros, en la familia y en la comunidad. Así que es una obligación moral y también económica cuidar la salud. Además, cuando por razones de enfermedad prevenible faltamos al trabajo, no solo estamos perdiendo nuestro jornal, sino que provocamos una perdida económica general. Además recargamos la tarea de  nuestros compañeros porque no siempre damos oportunidad de trabajo a suplentes, ya sea porque avisamos tarde o porque la empresa no los convoca.

También la salud es un derecho que contribuye a garantizar la sociedad toda  y  específicamente el personal de salud. Sin embargo, las herramientas de salud:

- educación

- prevención especifica

- diagnóstico precoz y adecuado

- tratamiento

- medidas de recuperación

Contribuyen a mantener y restablecer el bienestar si se adoptan a tiempo, con energía, alegría y sentido común. Evitando la indiferencia, o la pesadumbre y el fanatismo que son enemigos de la salud.

Adoptar conductas saludables, seguir las indicaciones del personal de salud, y mantenerlas en el tiempo pueden y deben admitir la libertad que exigimos para el resto de la conducta humana.

Habrá que evitar caer en posturas individualistas, egoístas y autoritarias que lleven a adoptar conductas riesgosas. Tales actitudes son perjudiciales para el propio individuo, la familia y la sociedad.

Responsabilidad, sentido común y respeto por los derechos individuales y también colectivos son pilares ineludibles de las acciones de salud. Adaptar a la realidad las exigencias disciplinarias es además un método eficaz para mantener las conductas adecuadas durante décadas. Y la tolerancia para disfrutes ocasionales también.

 



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