Diabetes al día

Get Adobe Flash player
Get Adobe Flash player
Get Adobe Flash player
Get Adobe Flash player
Get Adobe Flash player
Get Adobe Flash player
Lic. en Nut. Mayra López
Recomendaciones para Cumplir con Éxito un Tratamiento NutricionalPDFImprimirE-mail
Escrito por Lic. en Nut. Mayra López

Sin lugar a dudas todavía hoy, cuando una persona piensa en realizar un tratamiento (ya sea para bajar de peso o por una patología) varias de las cosas en las cuales piensa primero son: “¡qué caro me va a salir!”,  “no sé si voy a tener tiempo para elaborar las preparaciones que me indiquen”, “¿cuándo realizaré las compras si trabajo todo el día?”. Todo esto parece tan complejo que las personas ya desisten antes de comenzar. Hoy  a través de esta nota trataré de mostrarles que no es tan complicado como parece.  

Una vez que  la persona decide comenzar un tratamiento, tiene que saber a qué se enfrenta. Un buen tratamiento no es una dieta de revista. Lo que se recomienda es que se los tratamientos se realicen siempre con un profesional de la salud especializado, “Licenciado en Nutrición” el cual diseñará un tratamiento adecuado a las necesidades del paciente.

Una vez que el paciente se decide y está frente a nosotros, es en ese instante cuando los profesionales debemos mostrarle la mejor cara de esta realidad y presentarla de tal modo que la persona se vaya entusiasmada, y no solo eso, sino que ese entusiasmo perdure durante el tratamiento. Esto quizás es lo más difícil de nuestro quehacer. Por supuesto que van apareciendo resultados positivos ante las acciones que se realizan, lo cual se vuelven componentes de entusiasmo, como por ejemplo ir reduciendo tanto kilos como centímetros  y/o mejorando valores de colesterol, glicemias, etc…

Porque escribir una dieta sobre un papel es fácil pero, lograr que las personas lo realice eso es lo complejo. Existen diferentes necesidades para cada persona.

Entonces, qué alimentos seleccionar, cuándo voy a hacer las compras, qué voy a cocinar, son las interrogantes del día a día. Para ello lo primero que se plantea es que la persona realice una  base de menú semanal. En base a este menú la persona deberá hacer una lista de los alimentos que va a necesitar  para dichas preparaciones,  lo cual será un facilitador a la hora de realizar las compras. 

¿Qué sucede cuando no encontramos el producto que nos indicaron?

Debemos desplegar la capacidad de no ser excluyentes con  los  productos, ejemplo; si nos indicaron verduras  verdes, poder realizar una correcta selección, ver la disponibilidad del producto en el lugar de compra y el presupuesto con el que contamos. Si nos indican consumir  frutas y están caras las manzanas,  saber entonces de cuál fruta debo tener mayor control en su consumo y seleccionar otras que sí pueda  consumir  y que no sean manzanas, (es el Licenciado en Nutrición quien debe asesorar en la consulta la variedad de los productos  que se pueden sustituir y brindar un abanico de posibilidades, las cuales se adaptarán a la situación del paciente, tanto de tiempo como en  economía)

El profesional es el responsable de adecuar un tratamiento (ya sea para reducir de peso como por patologías asociadas o por ambas cosas) a la disponibilidad del paciente tanto horaria como económica, así como brindarle una amplia gama de posibilidades de sustitución de  alimentos.

Tener la posibilidad de hacer caseras las preparaciones que se consuman es el ideal no solo por economía sino por higiene, poder llevar al lugar de trabajo viandas siempre que se cuente con heladera  principalmente, es la mejor opción.

Recomendaciones para las personas que trabajan y están muchas horas fuera de su casa.

Para elaborar las comidas a transportar es importante que diagramen una base de menú semanal en el cual coloquen los horarios de comidas en los que estarán fuera de sus hogares, pudiendo ser tanto almuerzo  como  cena,  y con ello podrán realizar una lista de alimentos que necesitarán para realizar las preparaciones, por lo que pueden programar las compras 1 o 2 veces por semana y con esta organización poder administrar tiempo y trabajo. Una herramienta fundamental es el freezer, el cual nos da la opción de poder dejar preparaciones prontas y solo descongelar para utilizarlas.

Recomendaciones para quienes el trabajo les brinda la posibilidad de realizar algún tiempo de comida en un comedor, cantina o restaurante.

Es importante saber qué seleccionar a la hora del almuerzo o cena si tenemos la posibilidad de comer en un comedor  ya sea de la institución o fuera de ella, según la patología o el tratamiento que deba realizar la persona. Para ello se debe realizar Educación Alimentario Nutricional sobre lo ideal de la selección de alimentos. Generalmente que se prefieran preparaciones al horno, hervidas al vapor, evitando frituras o salteados, es una recomendación general de buenos hábitos alimentarios. En estos casos donde las personas cuentan con esta ventaja no le vamos a pedir que elaboren viandas. Debemos educarlo para que realice una correcta selección de alimentos. Si la persona trabaja todo el día y  almuerza en un comedor o cantina no le podemos pedir que se cocine, si no tiene disponibilidad económica no le podemos pedir que vaya a un gimnasio, pero sí que haga caminatas en su barrio. Son todos estos detalles los que hacen de un buen armado para obtener  óptimos resultados.

No siempre el éxito de un tratamiento depende  del consumo de un determinado producto, sino de la conducta de esa persona frente al tratamiento. Por ejemplo, en cuanto a las cantidades de alimento, tamaño de las porciones que consume,  si realiza colaciones, cada cuántas horas come alimentos permitidos, si realiza ejercicio, etc. Son estas variables  muchas veces el mayor secreto del éxito en un tratamiento, más que el producto que consumimos en sí mismo.



Agregue esta página a su red social preferida
 
 
 
 

Get Adobe Flash player
Get Adobe Flash player
Get Adobe Flash player