Diabetes al día

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Dr. Carlos Russo
La Lesión Medular y la Sexualidad - 1ª Parte.PDFImprimirE-mail
Escrito por Dr. Carlos Russo

Uno de los acontecimientos más dramáticos en la vida de cualquier individuo, es encontrarse de la noche a la mañana con una lesión que le impida mover parte de su cuerpo.

Si bien muchas son las causas que puede generar una lesión de la médula espinal, los accidentes  -principalmente de tránsito y laborales-, así como las heridas por arma de fuego con mayor frecuencia, originan esta terrible situación.

La médula espinal es una estructura extremadamente compleja, que se prolonga desde las primeras vértebras del cuello, hasta la primera o segunda vértebra de la columna lumbar.

La columna vertebral está formada en el ser humano por 24 vértebras: 7 cervicales, 12 dorsales y 5 lumbares, y presenta un ducto en el que se aloja la médula espinal donde se encuentra  protegida de influencias externas.

No debemos confundir médula espinal, con médula ósea. Ésta última, se encuentra en el interior de los huesos y es la encargada de formar los elementos celulares de nuestra sangre. Cuando oímos por ahí, hablar de transplante de médula, siempre se refiere a la médula ósea.

La médula espinal está conformada por filetes nerviosos que, desde el cerebro o desde los órganos y estructuras periféricas, viajan en uno y otro sentido, llevando información y órdenes. Por ejemplo, cuando nosotros tocamos un objeto, a través del tacto registramos esa sensación en la punta de los dedos, ella viaja a través del sistema nervioso periférico hasta la médula espinal y desde ahí llega al cerebro donde se hace consciente.

También, cuando nosotros realizamos un movimiento, como por ejemplo, cerrar el puño, la orden para tal, se genera en nuestro cerebro, viaja por la médula espinal y llega a través del sistema nervioso periférico a los músculos que reproducen el movimiento de cerrar el puño.

¿Qué pasa si la zona medular que esta información debe recorrer está interrumpida? No vamos a sentir nada en la punta de los dedos, pues la información no llega al cerebro y no vamos a poder cerrar el puño pues la orden no llega a los músculos.

Esto es sólo un ejemplo extremadamente simplificado de algo que sucede como consecuencia de una lesión medular.

Es enorme la cantidad de estructuras y órganos que se ven afectados cuando la información que deben enviar o las órdenes que deben recibir desde el cerebro, no transitan por la médula debido a una lesión de ésta.

Aquellos que están fuera de ésta temática, aquellos que tienen la capacidad de caminar voluntariamente en sus dos piernas, mover libremente sus brazos, bailar, hacer deportes, etc., no alcanzan a comprender como una persona que sufrió una lesión medular pueda interesarse en la sexualidad después de todo lo que se  viene por delante.

El lesionado medular, sea hombre o mujer, tiene una obsesión secreta. ¿Cómo será mi porvenir amoroso?

Interrogatorios realizados en Francia en un centro especializado, en el año 1971 citado por T.M. Coles y Col., dicen que al 10 0% de los hombres con lesión medular, les aflige más la pérdida de sus funciones sexuales que la pérdida de movimientos en sus piernas.

¿Por qué dijimos, obsesión secreta?
Cuando se interroga al paciente lesionado medular, se dan muchos rodeos tanto por parte del paciente como por parte del profesional de la salud, en lo que refiere al tema de la sexualidad. El paciente, porque teme ser considerado un sexópata; el profesional, porque no sabe qué ni cómo preguntar.

Desgraciadamente, esto lleva a que quien sufrió este terrible drama, se quede totalmente desamparado a la hora de querer saber sobre su futuro sexual.

Lamentablemente, en nuestro país, el médico no está formado para conocer la sexualidad humana normal. ¿Qué dejamos entonces para la sexualidad, alterada por  distintas causas?

En forma por demás esquemática, trataré de esbozar qué es lo que pasa cuando se produce una lesión de la médula espinal. Los trastornos secundarios, dependen de la altura de la lesión.

Si se produce en la región cervical, genera una parálisis de los cuatro miembros, y del tronco, lo único que el paciente puede mover es del cuello hacia arriba.

Si se produce en la región media de la columna dorsal, se paralizan los miembros inferiores y el tronco desde el pecho.

Si se produce en la región dorso-lumbar, la parálisis toma los miembros inferiores desde el inicio de los muslos.

En el próximo numero seguiremos este tema.




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