Diabetes al día

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Lic. en Nut. María del Carmen Rodríguez
El Comienzo de Clases y la Diabetes.PDFImprimirE-mail
Escrito por Lic. en Nut. María del Carmen Rodríguez

El mes de marzo se caracteriza desde siempre por ser el final de “las vacaciones grandes”, el mes del comienzo de las clases, y con él la expectativa de un nuevo año escolar, lleno de ilusiones y nerviosismo que desde días antes se vive en  la familia con el horario de clase,  la compra de la túnica y los útiles, el cambio de uniforme, la nueva maestra, los nuevos amigos, qué merienda llevar, volver a preparar la vianda del almuerzo, etc.

Para otros chicos además de este hermoso apronte se agrega otro elemento más, la diabetes.  Hay chicos y/o adolescentes que durante los meses de vacaciones tuvieron el diagnostico de diabetes Tipo 1, como decimos en este tema: “debutaron con diabetes”. Estos niños deben seguir con su vida normal, pero parece que esto no es tan fácil pero.

Los niños con diabetes pueden tener una vida igual que la de sus pares, siempre y cuando los apoyemos, y los acompañemos para que esto sea así. El equipo de salud les enseña y guía en la educación e información en  diabetes. Esto comprende el manejo correcto de los pilares del tratamiento: plan de alimentación, ejercicio, y medicación,  que en la diabetes tipo 1 es dosis de insulina que deben recibir para tratar de tener o  mantener un control adecuado de su diabetes, y  el automonitoreo glucémico.

Cuando un niño está fuera del contexto familiar y comienza el jardín  de infantes o bien la escuela, los padres y su familia siempre van a estar preocupados los primeros días, ya que el deseo es que la pasen muy bien y que disfruten del lugar de estudio. Pero, las maestras, auxiliares, así como los profesores, deben saber cuál es el tratamiento de las personas con diabetes, es decir en qué consiste y qué deben considerar durante las horas que comparten en el jardín, la escuela o el liceo.

¿Cómo hacerlo? Es muy importante e imprescindible que los padres, días antes de iniciar el año escolar o liceal, se entrevisten con la futura maestra de su hijo y además con otras personas que compartan horas con sus hijos, como por  ejemplo el profesor de educación física, computación, música, canto, baile, así como la asistente de la camioneta y su  chofer  si es que usan este servicio como traslado.

Por lo tanto se hace necesario e imprescindible que los padres hablan con los docentes previo al comienzo de las clases para contarles desde cuándo su hijo tiene diabetes, cuál es su servicio médico, ofrecerles material informativo sobre el tema, explicarles claramente cuáles son las posibles meriendas que el niño debe comer y qué líquidos puede tomar, entre otros temas.

Los niños, cuando están con un control metabólico aceptable, pueden llegar a tener cifras de glucemia bajas (hipoglucemia), por lo tanto debemos decirle al docente  cómo debe proceder frente a esta situación. Para ello y en ese caso será necesario que consuma inmediatamente alguna fuente de azúcar de rápida absorción (azúcar, caramelos, etc.) para que los niveles de azúcar en la sangre (glicemia) vuelvan a sus niveles normales.

Todos estos cuidados hacen que el niño y/o el adolescente se adapten mejor a su lugar de estudio y que no  haya discriminación. El papel de la escuela para la integración del niño o adolescente con diabetes es decisivo, por eso nombramos la palabra discriminación.

También comprendamos los sentimientos que pueden tener  sus compañeros y/o, amigos del niño diabético: miedo a lo nuevo, a lo desconocido, ¿qué es lo que le pasa a Miguel? ¿Dicen que está enfermo? ¿Que tiene diabetes? ¿Qué es esa enfermedad? ¿Se contagia? ¿Y si yo también me enfermo? Esto puede dificultar el acercamiento de los compañeros al niño con diabetes y está en nosotros, los adultos que eso no pase.

El mejor modo de combatirlo es con el conocimiento y la aproximación a esa realidad hasta ese momento desconocida. Un buen procedimiento, en casos de debut diabético, es planificar una adecuada presentación en clase para ayudar a los compañeros a aceptar y ayudar al niño. Para el niño con diabetes es muy importante cómo manejan sus maestros o profesores la situación en clase, lo receptivos que son a su nueva situación, y cómo se adapta el centro escolar a sus necesidades.

A todos estos cambios se agrega  la merienda escolar individual, la que lleva el niño de su casa y  la merienda compartida que suele ser la más disfrutable, ya que todos participan y comparten. En ambos casos debe ser una merienda saludable. Debemos considerar cuál es la merienda que llevará el niño con diabetes, ya que ésta tendrá estrecha relación con la hora de la misma, con la dosis de insulina que recibió y con las pautas que le sugirió  su médico y el licenciado en nutrición.

En caso de paseos, excursiones o fiestas, con anterioridad se deberá informar a los padres para que estos resuelvan sobre el cambio de merienda y si fuera necesario el cambio en la dosis de insulina.
Queremos recordar que es la hipoglucemia, los síntomas y como ayudar a resolverla  y creemos necesario plantearla una vez más:

Hipoglicemia (bajo nivel de azúcar en la sangre).
Es cuando la glicemia (azúcar en la sangre) baja, (menor de 0.70 mg./dl.) y se  debe consumir algo dulce para que suba nuevamente el nivel de azúcar  a los niveles normales (80-110 mg./dl.).

¿Cuáles son los síntomas de Hipoglicemia?
Los síntomas de hipoglicemia pueden aparecer rápidamente y son:
-Sensación de hambre.
-Sudoración
-Tembladera
-Mareo
-Debilidad
-Dolor de cabeza
-Nerviosismo
-Irritabilidad
-Cambios de conducta                    
-Falta de coordinación
-Sueño y pérdida del conocimiento.

¿Por qué  baja el azúcar?

El nivel de azúcar o glicemia puede bajar por varias razones entre ellas:
-una cantidad excesiva de insulina.
-Retraso en el horario de las comidas.
-Comer menos de lo habitual.  
-Hacer más ejercicio de lo acostumbrado.

¿Qué hacer en caso de Hipoglicemia?
-Ofrecerle agua con azúcar 1 cda. de azúcar, un caramelo o pastillas de glucosa. 
-Ingerir líquidos azucarados (1 vaso de refresco no dietético, jugo de fruta con azúcar agregada).
-Si hay pérdida de la conciencia por hipoglicemia, se necesita atención médica de inmediato.
Se espera unos 10 minutos y si el niño se siente mejor y se recupera, ofrecerle la merienda si no la había comido aún de lo contrario debe comer una fruta, 4 o 5 galletitas o un vaso de leche o de yogur, e informar a la familia sobre el hecho.

En caso de que el nivel de azúcar baje a cifras donde la persona  a queda inconsciente, no se le puede dar nada de comer o tomar, se puede atorar (asfixia) con azúcar, es necesario una inyección de “Glucagon”, por lo que si no contamos con él, se requiere ayuda médica inmediata.

Es importante que los padres elijan una caja o "lunchera" de cartón o plástico, segura, a la cual se le debe poner el nombre del niño y donde se colocará dentro 5 sobres de azúcar o un frasco con azúcar, un vasito y/o una botella de refresco con azúcar (con tapa de rosca), pastillas de glucosa y una cucharita. Esta caja deberá estar cerrada y permanecerá en la clase dentro de un placard o escritorio cerrado. Si fuera necesario recurrir a ella en caso de hipoglucemia, la maestra podrá ofrecerle al niño sin dificultad lo que necesita. Esta caja puede contener además, un papel con sencillas instrucciones escritas, para el momento de usarla. Además, los padres le explicarán a los docentes cómo deben actuar si su hijo tiene una hipoglucemia. Saber el  reconocimiento de los síntomas de  hipoglicemias y como resolverla, son las verdaderas ayuda-emergencias  de las personas que están con niño diabético para  reaccionar de una manera rápida y adecuada.

En resumen, hay que:
-Plantear al médico tratante del niño o adolescente sobre  el  horario de clase por el posible ajuste o cambio en la dosis de insulina.
-Hablar con la dirección del instituto docente, con los maestros o profesores, y con el  profesor de educación física, así como la nutricionista del Instituto. O sea todos aquellos que estén relacionados con el niño.
-Informar a los docentes sobre diabetes  tipo 1 y su tratamiento, así como cuáles son los síntomas de la hipoglucemia y el manejo de la misma. También mencionarle cómo se puede comportar el niño cuando su glucemia baja ya que no todos tienen los mismos síntomas (sueño, irritación, quietud, etc.).
-Conocer y presentar al niño a la  persona a cargo de la cantina del lugar, para que lo identifique, además de saber qué alimentos saludables hay para ofrecerle al niño con diabetes, y plantearle otras opciones si no las hay.
-Los maestros y los auxiliares de clase deben saber dónde lleva el niño las pastillas de glucosa o caramelos, para cuando los necesite.
-Los compañeros de clase deben saber que él tiene diabetes.
-Controlar, (observar) por parte del docente, en especial en los niños más pequeños, si comen la merienda que llevan a clase.
-Explicar que el niño puede jugar, participar de todas las actividades como los demás, salvo indicación médica o sugerencia de la familia por algún motivo especial.
-Saber cuál es el día y la hora de la actividad física programada del niño, (gimnasia) por se fuera necesario reforzar la comida anterior o la merienda. También en algunos casos se ajustará la dosis de insulina por parte del médico tratante.
-Siempre es mejor ofrecerle al niño llevar agua para tomar. Los refrescos dietéticos o jugos  dietéticos (polvo) también pueden usarse como variación.
-Las meriendas deben ser variadas y evitar  repetirlas.
-El docente debe saber que el niño o el joven tienen el derecho a controlar su glicemia en el aula en el momento en que sientan que tienen que hacerlo, ya sea porque tiene síntomas de hipoglucemia o porque se siente inseguro. Esto es importante, el adulto a cargo  lo acompaña  y le ofrece la protección que le daría su familia si estuviera allí.
-Los docentes deben saber que el niño o joven diabético puede manifestar deseos de ir al baño en cualquier momento, y debe permitírsele hacerlo. Esto es un derecho del niño que los padres deben dejar perfectamente claro en la escuela o liceo.
-Si el docente comprueba que el niño está comiendo un caramelo o pastilla, que le pregunte cautelosamente por qué lo está haciendo.
-Si el alumno almuerza en el comedor de la escuela, los padres deben saber cuál es el menú y plantearlo a la nutricionista del equipo que atiende al niño, para ver si es suficiente y/o acorde con sus necesidades. En muchos institutos de estudio hay nutricionistas que supervisan el comedor. Es imprescindible dialogar con la profesional  para facilita la tarea.
-Es importante que los docentes les recuerden de inyectarse insulina a los niños que comen en el comedor de la escuela y que la necesitan  antes del almuerzo.
-No se debe increpar al niño si no comió la merienda que llevó, y sí comió la de su compañero. Esto forma parte de las tentaciones y muchas veces de un intercambio "entre amigos". Es corregible y no es un drama. Lo importante es que el niño nos cuente sin miedo lo sucedido.
-Es importante que el niño con diabetes lleve algún día más de una merienda para compartir con sus amigos.

A continuación se sugieren algunas de las meriendas posibles (dependerá de la indicación médico-nutricional): las porciones son indicadas por la licenciada en nutrición  del equipo de salud que lo atiende. Se plantea en estos ejemplos la cantidad de glúcidos de cada opción.

-Un vaso de  yogurt  dietético (envase de 185 gramos) - 12 gramos 
-Seis galletitas mini de arroz con mermelada diet y queso - 18 gramos
-Un sándwich de pan integral – 28 gramos (50 g. de pan) 
-Una manzana mediana - 15 gramos  
-Una barra de cereal Light - 20 gramos 
-Galletitas dulces sin azúcar - 14 gramos
-Colet light - 15 gramos  
-Una empanada de carne, pollo o atún - 25 gramos
-Seis galletas integrales con queso - 20 gramos



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