Diabetes al día

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Dr. Néstor Andrés Macedo
Nuestra Piel en el Verano.PDFImprimirE-mail
Escrito por Dr. Néstor Andrés Macedo

Hablando de la salud de nuestra piel, hay patologías que son más frecuentes en verano. En general se puede hablar de que hay una patología infecciosa que es más frecuente en verano: las piodermitis, las infecciones en la piel, ya que está más expuesta. La concurrencia a la playa es un factor que promueve el desarrollo de procesos infecciosos, bacterianos, fundamentalmente en la piel, y después hay toda una patología reaccional que está vinculada a cuadros de hipersensibilidad, generada a partir de las picaduras de insectos también, porque la piel esta más expuesta y la picadura de mosquitos, pulgas, bichos colorados, desencadena esos cuadros reaccionales que son muy frecuentes en primavera y verano.

Algunos individuos generan problemas de hipersensibilidad a las radiaciones solares, el sol en algunos individuos genera una reacción tipo alérgica, entonces esa es una patología que también la vemos en verano porque la exposición es mayor.

Hay algunas afecciones de la piel que se agravan en verano, por ejemplo cuadros relativamente frecuentes como la rosácea, que es una afección fotoagravada, y patologías menos frecuentes pero más importantes como por ejemplo algunas enfermedades autoinmunes como la dermotomiosis o el lupus eritematoso, que son patologías que se agravan con los rayos ultravioletas del sol. Esas son situaciones que están circunscriptas a determinados individuos, y después hay hechos que están vinculados a la exposición al sol, pero que no son facultativos para algunos individuos que tengan una predisposición o alguna patología previa preexistente, si no que se dan en todos los individuos, son efectos obligatorios de los rayos ultravioletas del sol sobre la piel.

Los rayos solares perjudiciales son los ultravioletas y esto está demostrado en forma fehaciente. Los rayos ultravioletas son deletéreos o nocivos para la piel. Los rayos ultravioletas clásicamente se dividen en 3 sectores según la longitud de onda. Los rayos ultravioletas de longitud de onda más corta son rayos UVC, son rayos que están por debajo de 280 nanómetros y no llegan a la superficie de la tierra, son filtrados por al atmósfera, los UVB  -que están entre 280 y 320 nanómetros- son rayos que  tienen una acción muy clara carcinogenética, es decir son rayos que promueven el desarrollo de tumores de piel, son carcinogenéticos. Los rayos UVA, que es el sector de ultravioleta de longitud de onda más

larga y se sitúan entre 320 y 400 nanómetros, también son carcinogenéticos, promueven cierto grado de eritema, promueven pigmentación de la piel, -el bronceado-, pero también tumores de piel y promueven el envejecimiento precoz de la piel.

Los efectos nocivos de los ultravioletas -que eso comprende a los UVB y a los UVA- básicamente se pueden resumir en 3 tipos. Primero hay 2 tipos de efecto en cuanto a  la cronología, hay efectos inmediatos debido a la toxicidad aguda de los rayos ultravioletas que es el enrojecimiento, el eritema, la quemadura que depende del nivel y del grado de exposición, del grado de la quemadura, que puede ir solo de un enrojecimiento ligero de la piel a un eritema más intenso y a una formación de ampollas. Esos son efectos agudos y hay efectos crónicos que se establecen a largo plazo y por un efecto acumulativo de los rayos actuando sobre la piel, y esos efectos crónicos fundamentalmente son el envejecimiento precoz de la piel, la promoción de tumores, y un impacto negativo sobre los mecanismos inmunológicos, son inmunosupresores.

Es obvia la repercusión social y cultural que implica el envejecimiento precoz de la piel en una sociedad que preconiza lo “joven y hermoso”. Ni qué hablar que lo que más preocupa a la comunidad dermatológica mundial, que es el extraordinario incremento de los tumores de piel. Este aumento se verifica en los 3 tipos más frecuentes de tumores de piel: el carcinoma basocelular, el espinocelular y el melanoma, que es el menos frecuente de los tres pero el más maligno y uno de los más malignos de los cánceres de la economía. Este enorme aumento del cáncer de piel -y en especial del melanoma-, es por el aumento de exposición a los rayos ultravioletas. O sea que la acción sobe la piel, a través de una exposición permanente a lo largo de los años, lleva a un aumento del carcinoma basolcelular y espinocelular, pero un patrón de exposiciones esporádicas e intensas promueve el melanoma. Los pescadores y trabajadores rurales, por ejemplo, que tienen un patrón de exposición crónico tienen un aumento en los tumores basocelulares y espinocelulares. Pero la población que realiza trabajos en lugares cerrados y alguna vez al año se expone al sol en forma esporádica e intensa, tiene mayor riesgo de melanoma.

-¿Esto pasó siempre así?
-Esto pasó siempre. En las décadas de 1920 y 1930 no se buscaba el bronceado, la gente se protegía. En aquella época desde el punto de vista social, cultural, se apreciaba más la piel blanca que la bronceada. Luego, después los años ´30 se promueven las pieles bronceadas y esto se acentúa en los años ´60, ´70. Esto explica la incidencia del cáncer de piel en las décadas del ´60, ´70 y ´80 y como este fenómeno ha tenido un dramático aumento. Ese es el hecho que determina la situación de hoy, donde hay un aumento de la morbilidad por el cáncer de piel y una alta mortalidad por melanoma.

-¿Un cáncer de piel se pude mantener controlado o es un proceso irreversible?
-Depende de cual de estos tres tipos sea. El carcinoma basocelular es un tumor de agresividad local, pero no da metástasis, no da lesiones a distancia. Es un tumor que se diagnostica y se trata y tiene un alto índice de curación. El carcinoma espinocelular es agresivo desde el punto de vista local, pero da metástasis linfoganglionares, es agresivo y puede generar metástasis y si no es diagnosticado y tratado precozmente origina mortalidad. El melanoma es el tumor más agresivo, requiere un diagnóstico precoz porque la posibilidad que tenemos de un tratamiento eficaz -y con un nivel alto de curación- es hacer un diagnóstico precoz y la resección quirúrgica temprana, porque es un tumor que tiene la capacidad de propagarse, si no se actúa en los primeros estadios tiene una mortalidad alta. El tratamiento es quirúrgico; para tener una buena evolución debe tratarse en las primeras etapas: si llegamos tarde el pronóstico es malo.

En relación a los cánceres de piel -y en particular al melanoma- hay dos premisas básicas: primero hay que prevenir, y eso pasa por la fotoprotección y la fotoeducación. El gran elemento de prevención es evitar la exposición exagerada, indiscriminada, deliberada a los rayos ultravioletas del sol.

-¿Cómo debemos manejarnos?

-La protección adecuada pasa por la fotoeducación, que es inculcar en la población hábitos que minimicen la exposición al sol, hábitos que destierren el buscar deliberadamente exposición al sol para obtener el bronceado.

Es saludable hacer actividades al aire libre, pero uno tiene que contar con medidas de protección de la piel, por ejemplo un manejo cuidadoso de los horarios en que se practican esas actividades al aire libre, que a las horas del mediodía estemos protegidos, evitar exponernos a la hora del mediodía.

Adquirir hábitos en la vestimenta, ya que la ropa juega un papel muy importante. El uso de sombrero, de remeras, de lentes es muy importante. En cuanto a la vestimenta importa el tejido, la textura y el color. El hilo es bueno. La trama de la vestimenta es importante, tiene que ser de trama cerrada y el color es muy importante. Los colores que más protegen de los rayos ultravioletas son los colores oscuros. Estos son los que más protegen y dan más calor, pero es clarísimo que uno debe intentar usar colores firmes, pasteles, rosados, naranjas, porque el que menos protege es el blanco. Entonces: hábitos,  manejo de horarios, vestimenta y el fotoprotector.

Detengámonos sobre el fotoprotector. Hay físicos y químicos. Los que usamos  más frecuentemente son los químicos, que son cremas que tienen una acción de protección de los rayos ultravioletas. ¿Qué le pedimos al fotoprotector?

Primero, que tenga un espectro amplio que proteja de los UVB, pero es esencial que proteja de los UVA porque son carcinogenéticos y promueven envejecimiento precoz de la piel y también promueven  inmunodepresión.

Para nuestra latitud, y para las características de nuestra población en el verano, hay que usar fotoprotectores con un factor de protección de 30 y para lo que identificamos como población de riesgos como niños, adolescentes, personas con lunares, pelo rubio, ojos claros, piel blanca, o individuos que son portadores de muchos lunares (nevos) o los que tienen nevos atípicos, en esos grupos de individuos que tienen un mayor riesgo hay que enfatizar más la protección, para usar los fotoprotectores más altos, 40 por ejemplo.

Un concepto fundamental es que el uso de fotoprotector no autoriza una mayor exposición al sol, si no a estar el mismo tiempo pero con más seguridad. El fotoprotector no debemos usarlo para estar más tiempo al sol y en horas inadecuadas.

El fotoprotector debe aplicarse una media hora antes de la exposición y debe aplicarse en forma homogénea, cuidadosa, y debe renovarse la aplicación cada 2 o 3 horas y cuando uno está en determinadas circunstancias como el baño o el deporte, que implica un nivel importante de sudoración, debe reaplicarse. Debe usarse bien para proteger la piel y no para exponerse más.

-Algunas personas dicen que siempre se expusieron al sol y no les ha pasado nada…
-Todo el mundo tiene los efectos de lo rayos ultravioletas sobre la piel. La piel sufre y se daña. Hay que irradicar el concepto de que el bronceado es un signo saludable. El bronceado es un marcador de daño. Actualmente por suerte esta cultura del bronceado ha cambiado, en países donde la gente se ha concientizado de los riesgos.

-¿Qué pasa con las camas solares?
-Esto es un terrible tema. Esto que hemos hablado es para los rayos ultravioletas, o sea que también es para la cama solar. Lo que importa es educar, educar y educar, cambiar el concepto que estar bronceado es saludable.

-¿En los días cubiertos, nublados hay que protegerse igual?
-Hay que protegerse todo el año. El sol tiene efectos beneficiosos, uno de ellos a nivel de metabolismo de la vitamina D, pero eso no implica que sea necesario exponerse un tiempo exagerado al sol. Hay un trabajo que demostró que 10 minutos al sol tres veces por semana durante 6 meses en el año contempla todos los efectos beneficiosos del sol.

Para finalizar: tener claros los siguientes conceptos
-no abandonar y no dejar de practicar una vida al aire libre, que es saludable, pero protegiendo la piel.
-en los meses de verano no hacer deportes a las horas del mediodía.
-siempre usar una vestimenta adecuada que nos proteja del sol.
-usar correctamente un fotoprotector adecuado.



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