Diabetes al día

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Lic. en Nut. María del Carmen Rodríguez
La nutrición del adulto mayor.PDFImprimirE-mail
Escrito por Lic. en Nut. María del Carmen Rodríguez

La Diabetes Mellitus es una de las enfermedades crónicas más prevalentes del adulto mayor. En los últimos años, debido a que la sobrevida es mayor, el número de éstas personas también ha aumentado. Si analizamos esta situación: ¿será que las personas se cuidan más o será que estamos mejorando la calidad de vida en general? Seguramente ambas respuestas son positivas, ya que de una manera u otra se aplican las recomendaciones del equipo de salud, de los diferentes mensajes que la prensa oral y escrita promueven sobre cambios en el estilo de vida.

Los organismos internacionales y nacionales nos recomiendan no solo cómo cuidarnos sino cómo prevenir enfermedades tales como la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiovasculares, etc.

Pero cuando hablamos de personas con diabetes -y mayores de 60 años- nos enfrentamos a que individuos de este grupo podrían tener diabetes tipo 2 diagnosticada desde hace años o bien recientemente, y está también la posibilidad de que una persona fuera diabética por varios años y nadie lo hubiera detectado.

La diabetes tipo 2 suele aparecer en personas mayores de 60, 65, 70 años o más. Una de las causas planteadas es el proceso de envejecimiento en el cual las personas presentan una disminución de la tolerancia a los hidratos de carbono o glúcidos y esto hace que aparezcan glucemias elevadas, principalmente luego de ingestas importantes (comidas abundantes, copiosas, generosas en glúcidos simples y/o complejos, almidones, azúcares). Con el pasar de los años, estos adultos además tienen una menor secreción insulínica. Su médico  tratante es quien le explicará qué está pasando.

Queremos aquí dejar planteado que la diabetes del adulto mayor muchas veces no da síntomas o bien la persona no les da importancia:

-orino más, pero será la edad

-no tengo apetito, tampoco me muevo mucho

-como bien, pero he adelgazado, son los años

-he estado observando que me siento cansado y yo no siempre fui muy dinámico

-tengo la boca la seca, pastosa. Tomo agua, pero como orino poco trato de tomar menos

Estos son algunos comentarios que el grupo de adultos mayores muchas veces plantea y cuando se dialoga en la consulta médico-nutricional se aclaran.

Una vez que el médico tratante  diagnostica que la persona tiene diabetes, y le indica cuál es el tratamiento a seguir, el paso siguiente es el apoyo, la orientación y seguimiento médico nutricional.

Recordemos que en esta etapa de la vida juegan un papel importante los hábitos nutricionales, además de otros factores medioambientales, sociales, económicos y se agregan a esto otras patologías asociadas (problemas cardiovasculares, visuales, reumáticos, digestivos, dentarios, etc.).

Los objetivos de la terapia medico nutricional para este grupo de personas será:

-aliviar, mejorar los síntomas

-permitir una buen calidad de vida

-mantener los valores de glucemia aceptables

-evitar la hipoglucemia

-prevenir las complicaciones agudas

-retardar complicaciones crónicas

-mantener un buen estado general.

-lograr la aceptación de la enfermedad por parte de nuestro paciente.

El plan de alimentación es primordial, ya que para muchos es el único pilar del tratamiento de su diabetes que pueden cumplir, y para otros se suma el ejercicio físico y la medicación hipoglucemiante.

El adulto mayor, en la mayoría de los casos, tiene sobrepeso u obesidad que se puede deber a su sedentarismo, gasta menos energía (su metabolismo basal es menor) o siempre tuvo sobrepeso, etc. Pero hay otras personas que tienen un peso menor al que deberían y entonces se intenta que lo aumenten, explicándoles cómo pueden alimentarse para lograrlo. Para los que realizan ejercicio (caminatas, concurren a hacer ejercicio a clubes, juegan a las bochas, practican bicicleta fija o de paseo, etc.) se ajustarán las calorías diarias que sean necesarias.

¿Cúales son las prioridades desde el punto de vista nutricional que la persona  mayor debe considerar?

-Debe realizar 3 a 4 comidas diarias y una a dos colaciones, por ejemplo: desayuno, almuerzo, media tarde, merienda, cena o bien desayuno, colación, almuerzo, merienda, cena y una colación antes de dormir.

-No debe suspender el desayuno y tomar solo mate amargo, té o café  durante la mañana o la tarde, dejando de lado el desayuno y la merienda.

-Antes de ir a realizar ejercicio -o bien después de finalizado- consumir una colación (una porción de fruta o una porción de un lácteo como por ejemplo un vaso de leche o de yogurt dietético o una porción de crema, o un vaso de jugo natural).

-Si toma medicación para la diabetes (comprimidos), hacerlo siempre a la hora que le indicó su médico. Si es con el desayuno o con el almuerzo o la cena. ¡Nunca tomar la medicación y no comer!

-Para los que tienen indicado inyectarse insulina es importante comer a las horas y para ello ayudarse con la anotación en una hoja donde se puede hacer una planilla donde esté registrado las horas de comidas y de las colaciones. Es una buena ayuda memoria.

-Para los que toman medicación hipoglucemiante sea en pastillas o se inyectan insulina, siempre deben llevar consigo caramelos o azúcar por si tienen síntomas de hipoglucemia o ante la duda, si no se sienten bien, lo ingieren.

-Recordar que no está indicado almorzar  y/o cenar solo 2 o 3 o 4 porciones de frutas. Estas tienen fructosa que es el azúcar natural de la fruta y que cuando se abusa de ellas la glucemia se eleva. Mejor es acompañar la fruta con otros alimentos que usted tenga indicado.

-Muchas personas -y los adultos mayores más-, acostumbran tomar leche varias veces al día y cuando tienen sed también. Ésta costumbre lleva a provocar hiperglucemias. La leche además tiene otros nutrientes como proteínas, grasas, sodio, calcio, etc., que a veces la persona los debe controlar.

-Consuma verduras crudas o cocidas si las tolera. Siempre hay alguna que nos gusta más que otra. Si las consume por lo menos una vez por día, esto lo ayudará además para evitar el estreñimiento.

-Reparta las frutas durante el día, con el almuerzo, la cena y con la ingesta o colación. Puede ser cruda o cocida, con cáscara o sin ella. Muchas personas en la cena o de colación nocturna la aceptan más cocida, en compotas o asadas.

-Agregue aceite crudo a sus comidas, es necesario.

-Si la cena no le permite descansar bien, porque demora el tiempo de digestión de la misma, hágala en una hora más temprano, no se acueste enseguida o bien hable con su nutricionista, siempre hay una posibilidad para poder ayudarlo.

-Tome agua aunque no tenga sensación de sed, ésta es necesaria para el buen funcionamiento del intestino (evita o colabora para no tener estreñimiento).

Si Usted se alimenta de forma equilibrada, tratando de cumplir con las recomendaciones nutricionales que le han brindado no es necesario agregar complejos vitamínicos, sal en situaciones especiales como dietas muy hipocalóricas prolongadas, uso y abuso de laxantes, etc.

Minerales que merecen nuestra atención en el calcio, por la osteoporosis y el  hierro, por las anemias. Estos nutrientes y otros complementos nutricionales serán indicados por el equipo multidisciplinario que lo atiende.
Concurra a la consulta con un cuaderno o libreta donde esté registrado el nombre de la medicación, quien se la indicó, la hora en que lo toma. Además se puede agregar a estos datos las horas en que come y lo que come. También puede registrar lo que le quiere preguntar  a su equipo de salud. Si usted no puede llevar registro de esto, trate que otra persona de la familia lo haga por usted, ya que es importante hacerlo.



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