Diabetes al día

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Dr. Francisco Marengo Quintana
Memoria y desmemoria.PDFImprimirE-mail
Escrito por Dr. Francisco Marengo Quintana

Comenzaremos por decir que es difícil en pocas líneas dar una idea acabada de lo que es la memoria y sus relaciones con el cerebro.

Haciendo esta salvedad, trataremos de entrar en materia, afirmando que en cualquier ser vivo de la escala zoológica todo es memoria. No es posible existir sin ella.

Hay varios tipos de memoria, tales como, memoria genética, autobiográfica, social, etc. Esbozaremos una definición entre tantas que existen, tantas como investigadores se han dedicado al estudio de la misma. Para esto nos apoyamos en uno de nuestros maestros y excelente neurólogo uruguayo fallecido, el Prof. Dr. Fernando Dalmas: “memoria es la capacidad del sistema nervioso central de fijar, organizar y actualizar o reconocer hechos de nuestro pasado psíquico”.

Existen diferentes tipos de memoria, para hacerlo comprensible diremos que en lo básico la dividiremos en memoria a corto plazo y memoria a largo plazo.

Memoria a corto plazo.

Básicamente -y de acuerdo a los conceptos más modernos-, es una memoria de trabajo. Por ejemplo, cuando queremos llamar a un número telefónico de un amigo nuestro, “lo colocamos” en la memoria de trabajo para discar los números en forma correcta. El sustrato anatómico de esta memoria de trabajo es el lóbulo frontal y fundamentalmente el frontal izquierdo.

Memoria a largo plazo.
Es donde se almacenan nuestros recuerdos en forma más o menos definitiva. Se subdivide a su vez en dos sistemas: la memoria procedural y la declarativa.

Intentaremos dar ejemplos prácticos para entender los conceptos.

La memoria procedural esta relacionada con habilidades aprendidas, como por ejemplo andar en bicicleta, tejer, tocar el piano, etc. Es prácticamente automática. Las estructuras anatómicas vinculadas a esta memoria son los ganglios basales, el cerebelo y el lóbulo frontal.

Pasaremos a describir ahora la memoria declarativa. Su propio nombre significa que puede ser verbalizada o comunicada. En esta memoria está incluida nuestra biografía personal. La anatomía que la sustenta corresponde al sistema límbico-hipocámpico.

Además de la autobiográfica se incluyen otras dos memorias:
-la prospectiva o de agenda (por ejemplo cuando tenemos que pagar una cuenta, fecha de nuestra próxima cita con el doctor, etc.).
-la memoria semántica que contiene nuestros conocimientos del mundo (por ejemplo cuál es la capital de Francia) y las cosas en general (por ejemplo recetas de cocina, conocimientos profesionales, etc.).

No queremos pasar la oportunidad sin comentar en forma breve situaciones muy comunes de la vida diaria como lo son “episodios de mente en blanco” (ejemplo, no poder seguir el hilo de una conversación, búsqueda de objetos, etc.).

Estos hechos no son trastornos de memoria sino fallas atencionales.

Para evaluar la memoria en la clínica diaria contamos con diversas herramientas, desde tests muy sencillos que pueden ser utilizados por médicos generales o paramédicos, hasta una evaluación formal realizada por un neurólogo especializado en neurología de la conducta, mediante el llamado estudio neuropsicólogico o también llamado neurocognitivo.

Esbozaremos en forma muy breve algunos trastornos de la memoria, o sea la patología de la misma. Diremos que son trastornos muy frecuentes en la práctica clínica corriente, ya sea general, psiquiátrica o neurológica. A estos trastornos de memoria los englobamos bajo el rótulo de síndromes amnésicos orgánicos. Dentro de ellos hay varios tipos: agudos y breves tales como ictus amnésico, vasculares, epilépticos, y psicógenos. Otro grupo son los agudos pero de duración persistente tales como traumatismos de cráneo, alcoholismo crónico, e infecciones virósicas. Por último tenemos los síndromes amnésicos crónicos, como son las patologías demenciales (alzheimer, tumores, etc.).

Queremos ahora mencionar que al paciente diabético le caben como a cualquier paciente las generalidades de la ley en cuanto a estas patologías mencionadas anteriormente. Pero además, en el diabético son frecuentes los trastornos vasculares tales como la micro-angiopatía diabética con su efecto deletéreo –perjudicial- sobre el árbol vascular, particularmente el cerebral.

Las hipoglicemias que pueden acontecer en cualquier diabético son altamente negativas para el cerebro ya que al alterar el ciclo metabólico de la neurona producen todo tipo de síntomas neurológicos (convulsiones, coma) terminando en un agravio encefálico irreversible.

Antes de finalizar este breve recorrido por lo que es la memoria humana, queremos mencionar la importancia de la rehabilitación cognitiva y en especial de la memoria. Se llama rehabilitación cognitiva a un conjunto de técnicas que apuntan a mejorar los rendimientos psico-intelectuales y la inserción laboral y social de los pacientes que han sufrido una agresión cerebral, preferentemente en traumatizados de cráneo.




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