Diabetes al día

Get Adobe Flash player
Get Adobe Flash player
Get Adobe Flash player
Get Adobe Flash player
Get Adobe Flash player
Get Adobe Flash player
Andrée González
Exitoso Deportista con DiabetesPDFImprimirE-mail
Escrito por Andrée González

Deportista con actividad internacional, exitoso futbolista y actualmente entrenador, Andrée “Varilla” González –venezolano de nacimiento pero uruguayísimo- debutó con Diabetes prácticamente en el inicio de su carrera profesional, lo que no le impidió desarrollarla plena y exitosamente. Con gran generosidad se prestó a contar su experiencia personal a los niños y jóvenes de la Fundación Diabetes Uruguay en una charla grupal, y minutos antes tuvimos la oportunidad de entrevistarlo para conocer más de su vida deportiva y como deportista diabético, un testimonio auténtico de que –como reza el lema de la FDU- ¡Con Diabetes Se Puede!

 

-Hagamos primero un resumen de tu carrera deportiva para nuestros lectores.
-Nací en Venezuela porque mi padre justo estaba en esos momentos jugando al fútbol en Venezuela. A los dos años y medio retornamos a Uruguay. Hice toda la escuela y el liceo aquí. Mis primeros pasos los di allá por Camino Carrasco. Empecé jugando en un equipo que se llamaba Estrella Roja. Luego nos fuimos para el Cerrito porque el técnico del Ciclón del Cerrito me vino a buscar. Toda la etapa del Baby Fútbol la hice en el Ciclón del Cerrito. De allí fui a practicar a Peñarol donde quedé en octava división. Hice todas las divisiones juveniles en Peñarol. Llegué a jugar en la primera de Peñarol y luego pasé por varios equipos: estuve en Liverpool, Defensor, fui a jugar a Venezuela, volví a Peñarol, luego Fénix, Defensor, estuve por varios equipos en Venezuela nuevamente, hasta que volví a Uruguay y estuve en Cerrito, estuve en Durazno, jugué varios meses en España. Actualmente soy Director Técnico de la cuarta división de Cerrito. Sigo ligado al fútbol que es algo que me apasiona y que amo.

-Estabas en pleno desarrollo de tu pasión deportiva, y de pronto aparece la Diabetes…
-Sí, yo tengo 35 años y eso fue a los 18. Igual, uno después rebobinando se va dando cuenta que alguna predisposición a la enfermedad tenía porque uno va recordando cosas que le fueron pasando antes del debut, y te iban dando los indicios de que uno podía tener predisposición a esa enfermedad que finalmente se termina desencadenando.

Yo me acuerdo que ya estando en primero de liceo, y en sexta división de Peñarol, yo me acuerdo que salía de los entrenamientos, de las prácticas, y ya salía con esa necesidad de comer algo dulce. Salía de la práctica e iba directo a la panadería, donde me compraba todos los bizcochos dulces y comía hasta saciar esa necesidad de comer dulce que me venía.

Una vez, saliendo del liceo en primero o segundo año, me desmayé. Es que cuando salíamos del liceo siempre nos quedábamos jugando al fútbol. Y cuando me volvía a casa en el ómnibus luego de jugar así, me empecé a sentir mal y tuve que bajarme y me desmayé. Me llevaron a una policlínica cercana. Me tomaron la presión, me tomaron la temperatura, me hicieron controles pero no tenía nada. Así como me controlaron, me mandaron a mi casa porque “no tenía nada”. Iban pasando cosas que me alertaban que algo sucedía.
Así pasó hasta que cuando yo tenía 18 años, mi padre tuvo un accidente muy importante, estuvo 4 días en coma, y en ese momento fue que la enfermedad explotó. En esa semana empecé a tomar agua, tomar agua, bajar de peso, comer, volver a tomar agua, bajar de peso, empecé a ver nublado, pero lo más notorio fue la baja de peso.
En las prácticas no me sentía bien. Además los entrenadores se dieron cuenta que el rendimiento no era el mismo y que yo estaba muy flaco, pero hasta que no me diagnosticaron la enfermedad, seguí entrenando. En el momento del diagnóstico los entrenadores tomaron la decisión de no dejarme entrenar, porque además ellos tampoco conocían mucho la enfermedad, no habían tantos jugadores con Diabetes en ese momento. Estamos hablando de 1990-1991 más o menos. En esos momentos yo ya estaba prácticamente entrenando con la primera división y jugando en tercera, estaba en juveniles pero ya a un paso de ser profesional justo en un equipo como Peñarol. En ese momento el entrenador de tercera división era Alejandro Botelo, alguien a quien yo le tengo un gran cariño, y no me dejaba entrenar.
Empezaron los exámenes, me mandaron a la ficha médica, yo comencé con los controles de las Dras. Silvia García y Ana María Jorge, y ellas me fueron controlando la Diabetes. Muchas personas me decían que yo no iba a poder jugar más al fútbol, pero ellas me dijeron que sí, que el deporte era importante para esta enfermedad. De a poco me fueron estabilizando, comencé a inyectarme Insulina, me estabilicé y en la ficha médica me dieron la autorización para hacer deporte. Volví a los partidos, estaba en el banco, me hicieron entrar y anduve muy bien, incluso hice un gol. Y en ese momento todos se dieron cuenta de que, aunque tenía Diabetes, yo era el mismo Andrée González de siempre. Quizás con otros cuidados, quizás cuidándome más en el tema de las comidas, atento a las horas de inyectarme la Insulina, controlándome la glucemia. Por lo general siempre trataba de llegar un poquito alto a los partidos, para que no hubiera una hipoglucemia durante el partido. Si en un partido me sentía bajo me comía un caramelo. Desde que me apareció la enfermedad hasta que terminé mi carrera como futbolista jamás tuve problemas en un partido. Sí quizás en alguna práctica alguna pequeña hipoglucemia, pero salía de la práctica, iba a la cantina, me comía un alfajor y volvía a la práctica.

-¿Cómo fue la reacción de las distintas instituciones deportivas en las que estuviste?

-El momento más difícil fue cuando me apareció la enfermedad, porque no se sabía mucho. Luego que ven que el rendimiento de uno está a la par de los compañeros y mantiene un mismo nivel, entonces no hay problema. Toman sus recaudos, porque ya saben entonces que es una enfermedad que te puede dar hipoglucemias, entonces los mismos médicos de los planteles se preocupan, te preguntan cómo llevás los controles. Nunca me hicieron ningún problema en los equipos que he estado tanto aquí como en el exterior.

-¿Sentiste diferencias en tu rendimiento deportivo antes y después de la Diabetes?

-Al principio no. Luego como que los rendimientos fueron variando. Algunas veces me sentía más cansado, otras no, justamente porque la enfermedad no es estable. Pero en general te diría que al principio no. Uno tiene al principio tantas ganas de triunfar, de llegar, que –la verdad- no sentía diferencias, pero después fui sintiendo que algunos días me sentía un poquito más cansado, otros días me sentía muy bien. Había partidos en los que me sentía perfectamente bien y no pasaba nada, pero había otros en que se sentía un poquito de cansancio. Pero lo que es importante destacar es que la Diabetes nunca fue una barrera, nunca fue un obstáculo en mi carrera deportiva. Más allá de que a uno siempre le gustaría llegar deportivamente a más cosas, a más metas, uno sueña con llegar a la final del mundo, yo estoy muy contento con lo que he logrado en mi carrera profesional como deportista. Tuve la suerte de jugar en un equipo grande como Peñarol, de jugar en otros equipos importantes aquí y en otras partes del mundo, de jugar en la selección de Venezuela, de jugar una Copa América, un pre Mundial, Copa Libertadores, me pasaron muchas cosas que eran mi sueño cuando yo era niño, y lo pude lograr.

-Cuando esta nota la lean muchas mamás y papás de un chico que quizás recién debutó con Diabetes y que están llenos de miedo, ¿cuál es el mensaje que tú podés darles desde tu experiencia personal?

-El mensaje es que los miedos siempre van a estar. La preocupación siempre va a estar, pero a medida que vayan conociendo la enfermedad, como la va a ir conociendo ese hijo que recién debutó, todos se van a ir dando cuenta que todas esas cosas que al principio piensan que no va a poder hacer, las va a poder hacer. Es como la canción que yo siempre escucho en los estadios que dice: “sí, se puede, sí, se puede…”. Yo pienso que ese es el mejor mensaje: que sí se puede con esta enfermedad. Hay que tener cuidado, hay que tener control, hay que tener control en la alimentación, que es difícil, pero en definitiva se puede. Van a poder hacer prácticamente todo lo que sueñen hacer. Si tienen las ganas, van a cumplir todas las metas que se planteen.
Justamente el deporte fue lo que a mí me ayudó muchísimo a controlar la Diabetes. No me creo un ejemplo para nadie, porque yo sé que es difícil convivir con la Diabetes, pero creo que me he llevado bien con ella. Ahora que dejé de practicar deporte profesionalmente y estoy como director técnico, en otra etapa de mi vida, se me viene sin duda otra etapa de la Diabetes donde voy a tener que adaptarme a esos cambios en el ritmo de actividad física.

-Para finalizar, ¿cuál es el objetivo de tu charla hoy con los niños, jóvenes y papás de la Fundación Diabetes Uruguay?
-El objetivo es un poco transmitirles mi vivencia como deportista profesional con Diabetes. La idea es que esta charla hoy o mañana le sirva a un chico con Diabetes, que mi experiencia les sirva como ejemplo tanto en lo que debe hacerse como en lo que no debe hacerse. No soy médico, nada más soy una persona que trata de convivir lo mejor posible con su enfermedad, es transmitir mi experiencia de que realmente con Diabetes, se puede.




Agregue esta página a su red social preferida
 
 
 
 

Get Adobe Flash player
Get Adobe Flash player
Get Adobe Flash player