Diabetes al día

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Psic. Soledad Vieytes
La Culpa por la Diabetes de los Hijos.PDFImprimirE-mail
Escrito por Psic. Soledad Vieytes

Cuando educamos en diabetes, debemos tener en cuenta que el diagnóstico provoca reacciones en “las familias”. Con el fin de poder aproximar a los equipos de atención en diabetes ciertos aspectos que inciden en el tratamiento y en la consulta es que el presente trabajo es redactado desde lo que “las familias” tienen para decirnos.

Los seres humanos dotamos de sentido aquellos acontecimientos que nos toca vivir, por ello como familia damos a la experiencia de encontrarnos frente a la noticia de que nuestro hijo tiene diabetes un sentido particular y único, ya que por delante tenemos que enfrentar una serie de cambios en su crianza y en nosotros mismos.

Estos cambios representan “cambios” en lo cotidiano, que tienen que realizarse para que nuestro hijo se encuentre saludable. Los horarios, la alimentación, los controles de glicemia, las inyecciones de insulina, los exámenes, la seguidilla de consultas a técnicos a los que hay que concurrir.

La explicación que damos en el hogar respecto al diagnóstico de diabetes, como por ejemplo: por qué le pasó a este hijo y no al otro, por qué en este momento de la familia y de nuestras vidas, va a relacionarse con nuestra historia familiar y con la historia de vida y expectativas que tenemos de nuestro hijo,

Muchas veces la explicación que damos suele estar asociada a ciertos comportamientos que realizamos previamente al diagnóstico, por ejemplo: el manejo que hacíamos de su alimentación y la alimentación en la familia. A veces nos cuestionamos: ¿pero si no promovíamos el consumo de dulces? ¿Cómo puede ser?

Nuestro hijo también tendrá una explicación sobre lo que le ocurre: a veces  puede pensar que fue por algo que hizo o por algo que no hizo. Por ejemplo: si le dábamos dinero para que comprara comida en la cantina del colegio, él puede asociar que si optaba por dulces esa conducta hizo que le “viniera diabetes”.

Estas explicaciones son intentos de entender lo que nos pasa:  ¿por qué me vino diabetes? Por eso es importante que los técnicos nos pregunten en relación a esta explicación que damos, y si no nos preguntan es importante poder animarnos a contarles sobre ellas, ya que estas explicaciones nos pueden provocar angustia, sentimientos de culpa, bronca, impotencia etc.

Podemos sentir al diagnóstico de diabetes de nuestro hijo como un castigo por algo. Por otro lado, nuestras creencias van a incidir de determinada manera, por ejemplo en la necesidad de búsqueda de tratamientos alternativos a los que nos sugieren.

Por otro lado, no es lo mismo que tengamos fe en que nuestro hijo se va a curar a creer como dicen los médicos que la diabetes por ahora no tiene cura, ya que estas creencias van a promover o no que realicemos determinadas conductas. Si bien nuestras creencias religiosas se deben respetar, es importante darles el lugar que se merecen y que nos pregunten sobre ellas para poder transmitir por qué a veces no seguimos las indicaciones o decidimos determinados comportamientos. Muchas veces ocultamos estos sentimientos y creencias por miedo a sentirnos cuestionados o porque en algún momento las comunicamos al equipo de atención y fueron desvalorizadas, o nos sentimos como chicos frente a un rezongo.

Recibimos la información que nos brindan de acuerdo a nuestro nivel educativo, a veces nos es difícil entender lo que nos dicen, a veces estamos como bloqueados y cuando habla el técnico lo sentimos como una música de fondo, otras veces ponemos el mayor esfuerzo por atender pero las palabras que utiliza nos resultan incomprensibles y buscamos y buscamos en libros, en internet por cualquier lado para ver si logramos entender mejor lo que nos resulta incomprensible: ¿por qué le pasó a nuestro hijo?

Si a nosotros nos cuesta comprender, y a veces nos olvidamos de lo que nos dicen,  mucho más nos cuesta trasmitirle a nuestro hijo qué es lo que le pasa y por qué es importante hacer lo que hay que hacer.

Conversar en familia sobre lo que cada uno piensa y siente nos da cierto temor y a veces necesitamos que alguien nos ayude a poder comprender, así como a poder compartir estas vivencias, ya que de esta manera podremos entender ciertas conductas que nuestro hijo tiene respecto al tratamiento, con nosotros mismos, con sus amigos y en la escuela etc.

Estos son algunos de los aspectos que sentimos que deberían ser tenidos en cuenta cuando el equipo de salud nos quiere ayudar.



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